Demonios en paro
Desde que el Papa declaró que el Infierno era sólo una metáfora, los demonios se quedaron sin trabajo entre calderas y tridentes. Pero como los diablos otra cosa tendrán, pero tontos no son, acabaron todos bien colocados, buscándose la vida en otras ocupaciones. A los que les iba la acción y el ejercicio físico se mezclaban entre los ladrones, o los soldados, o los asesinos a sueldo. Otros preferían jugar con las palabras para convertirlas en venenos, y se hacían locutores de radio, o se dedicaban a la política, o estafaban viejecitas, o se hacían pasar por curas o profetas.

5 comentarios:
¡Que bueno! He leido cientos de microrelatos, pero como los tuyos ninguno. Eres un gran escritor. Creo que deberías escribir un libro XD.
Me encanta tu proyecto, y secundo a "an
Como subió el paro esos días..
Buenísimo tu relato corto!
Enhorabuena.
Diooooos! Jajaja lo siento! Es buenísimo!!!
:)
me gustó muchísimo la iroía de este cuento.
Buen trabajo!
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