07 noviembre, 2007

Demonios en paro

Desde que el Papa declaró que el Infierno era sólo una metáfora, los demonios se quedaron sin trabajo entre calderas y tridentes. Pero como los diablos otra cosa tendrán, pero tontos no son, acabaron todos bien colocados, buscándose la vida en otras ocupaciones. A los que les iba la acción y el ejercicio físico se mezclaban entre los ladrones, o los soldados, o los asesinos a sueldo. Otros preferían jugar con las palabras para convertirlas en venenos, y se hacían locutores de radio, o se dedicaban a la política, o estafaban viejecitas, o se hacían pasar por curas o profetas.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Que bueno! He leido cientos de microrelatos, pero como los tuyos ninguno. Eres un gran escritor. Creo que deberías escribir un libro XD.

Eugène Chevreul dijo...

Me encanta tu proyecto, y secundo a "an

M dijo...

Como subió el paro esos días..

Buenísimo tu relato corto!
Enhorabuena.

Eva Campos Suárez dijo...

Diooooos! Jajaja lo siento! Es buenísimo!!!

Yaiza.- dijo...

:)

me gustó muchísimo la iroía de este cuento.

Buen trabajo!