Peligros de la ciudad (11)
Han abierto las calles de mi ciudad, y de las zanjas emergen tuberías rojas, como intestinos inflamados. Ha llovido, y el barro y la suciedad acaban de componer la imagen de una ciudad muriendo por sus heridas. Los ancianos lo saben, y caminan sin atreverse a mirar los enormes boquetes, las grietas, los cables enredados. Se oye rugir el subsuelo, pero nadie escucha. Hasta las ratas abandonan la ciudad, y los niños las persiguen con palos y piedras. Quienes pueden se encierran en casa; beben, y cantan, y repiten historias de otros días y otras ciudades, y esperan el final.

4 comentarios:
Este cuento me ha hecho pensar en el desplome de la red de trenes de carcanías de Barcelona,que padecemos estas semanas...
Como sufrida usuaria, también me encerraría en casa a esperar el final...
Muy interesantes tus microcuentos. Es difícil eso de contar en sólo 100 palabras y se nota que esas son las palabras justas para contar la historia. Ni una más ni una menos.
Volveré a leer.
Un saludo
muy buena esta historia, me gustó mucho la atmósfera que creaste, hay un "algo" enigmático y misterioso que no termina de cerrar, y allí su acierto. Imposible no recordar "Las ciudades invisibles" de Italo Calvino. Y nuevamente (creo que te lo dije en otra oportunidad), admiro tu capacidad para desarrollar un relato de manera tan ajustada, certera, con una eficacia total, en sólo 100 palabras!
un abrazo
paula
Muy buen relato.
Me transportó a un extraño lugar que conocí hace tiempo: "Ciudad del Este, Paraguay".
Saludos!
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