23 enero, 2007

Peligros de la ciudad (8)

El autobus se desvía de su trayecto habitual. Una viejecita sentada delante es la primera en notarlo. Un señor con una maleta y una chica de rasgos achinados avanzan también para interesarse. "Son órdenes", dice el conductor. "Nueva ruta".

Los pasajeros se agolpan en las ventanas, y ven alejarse la ciudad. Dos hermanos se miran: llegarán tarde al colegio. Si alguien hace amago de protestar, algún pasajero lo retiene: "No vale la pena. Son órdenes".

Cuando paran ya no hay edificios, les rodea el desierto. Los pasajeros bajan, el autobus se aleja. Se sientan bajo el sol, y esperan inutilmente.

4 comentarios:

FRAGMENTS dijo...

Joder, vaya putada! Y ningún ocupante del autobús se reveló? Me extraña mucho.

Anónimo dijo...

mmm. me suena a transantigo eso.

Anónimo dijo...

esta xulo me intriga.
no se como lo aces

idseven dijo...

en el d.f. hubieran linchado al conductor.. y de paso a la viejecita