Cien Palabras ha cumplido 10 años. Gracias a todos.

Parece mentira. Hace diez años empece a escribir estos pequeños cuentos, y cree esta página para darlos a conocer. Al principio la intención era escribir uno cada día, pero al final la cosa se fue espaciando, lo que me remuerde la conciencia, pero que le vamos a hacer...

Os digo de verdad que intentaré ser más constante. Pero la voluntad es débil. Así que, como oí una vez: "No puedo aseguraros que lo intente, pero os aseguro que intentaré intentarlo."

Muchas, muchas gracias a todos. Gracias por leerme y, un poquito, por entenderme.


Jordi Cebrián


Éstos son mis cuentos de Cien Palabras.


Ocupan eso, 100 palabras exactas, sin contar el título.

Leed uno.
Despues otro.
Despacio, sin prisa.
Hay muchos, centenares de ellos.
Para sonreir, para reflexionar, para estremecerse...
Teneis tiempo, volved cuando querais.

28 noviembre, 2006

Intimidad protegida

Mi hija me pidió un cuento sobre ella, y, para inspirarme, decidí echar un vistazo a hurtadillas a su diario personal. Un día que ella había salido, entré en su habitación, y empezaron a sonar las alarmas. Estaba preparado para eso: desconectando un par de cables, las hice callar. Pero no contaba con el gas, ni con la trampa que golpeó mis tobillos. Tapándome la boca, alargué la mano hacia el cajón, pero algo me cayó encima. Salí huyendo, sin el diario y sin saber cómo se lo explicaría a Alba. Pero al menos ya tenía tema para un cuento.

25 noviembre, 2006

Simulacros

Al principio se hacían simulacros de incendios, o de evacuaciones. Pero luego fue obligatorio que las parejas realizaran anualmente un simulacro de divorcio, hicieran las maletas y se fueran a vivir a otro sitio, y se pelearan por los niños. Los solteros debían hacer simulacros de matrimonio, sin pasarse. Y, en los colegios, los alumnos hacían en ocasiones simulacros de estar interesados por lo que les contaban sus profesores, que a su vez simulaban interesarse por ellos, y respetarles. Y al final, claro, nadie podía distinguir entre lo real y lo simulado, pues era muy difícil hacer cuadrar los calendarios.