Cien Palabras ha cumplido 10 años. Gracias a todos.

Parece mentira. Hace diez años empece a escribir estos pequeños cuentos, y cree esta página para darlos a conocer. Al principio la intención era escribir uno cada día, pero al final la cosa se fue espaciando, lo que me remuerde la conciencia, pero que le vamos a hacer...

Os digo de verdad que intentaré ser más constante. Pero la voluntad es débil. Así que, como oí una vez: "No puedo aseguraros que lo intente, pero os aseguro que intentaré intentarlo."

Muchas, muchas gracias a todos. Gracias por leerme y, un poquito, por entenderme.


Jordi Cebrián


Éstos son mis cuentos de Cien Palabras.


Ocupan eso, 100 palabras exactas, sin contar el título.

Leed uno.
Despues otro.
Despacio, sin prisa.
Hay muchos, centenares de ellos.
Para sonreir, para reflexionar, para estremecerse...
Teneis tiempo, volved cuando querais.

25 septiembre, 2007

Historias de carretera (5)

Sabes que algo irá mal cuando entras en el bar de carretera, y te miran de ese modo. No debiste pararte allí, tan lejos de cualquier sitio. Observas sus caras, presuntuosas y despreciativas. Intentas no pensar, y te sientas en la barra, sólo querías beber algo, tantos kilómetros desde el anterior bar. Te sirven tu aguardiente, pero sabes que te han dado el peor, porque te odian. Bajas la mirada, escuchas murmuraciones desde cada mesa, deben hablar de ti, probablemente traman tu muerte. Así que te levantas, disparas contra todos, hasta matarlos, y te vas a buscar el siguiente bar.

07 septiembre, 2007

Bombardeo en fin de semana

Empezaron a caer bombas la tarde del sábado… Es sabido que el país vecino tiene estas cosas, pero muchos llamaron al ministerio para quejarse. Como era sábado solo se podía hablar con un contestador, pero como el domingo no cesaba el bombardeo, los ciudadanos acudieron a la policía municipal. En las ordenanzas contra el civismo no se recogía explícitamente como una falta el arrojar bombas al suelo, aunque si papeles. Pero circular con vehículos no reglamentarios estaba sancionado, así que un par de agentes se pusieron a las puertas de la ciudad, a esperar a los tanques bloc en mano.

06 septiembre, 2007

Peligros de la ciudad (10)

Si visitas los bares del barrio viejo, no dejes de entrar en un curioso local, cercano a las ruinas de la antigua iglesia. Una puerta pequeña parece esconder la entrada. Hay poca luz, y a los clientes les gustan los visitantes nuevos. Charlan con ellos, les cuentan la historia del local, y puede que les inviten a sus bebidas preferidas. Se amable, no muestres tu miedo, pues pueden olerlo. Y cuando notes que la noche se te hace espesa y densa, cuando necesites tu dosis de luz y de día, promételes volver otra noche, y tal vez te dejen salir.

Vida en los túneles

Vive enterrado, cavando agujeros bajo tierra. A veces sale a la superficie, siempre fuera de ciudades y pueblos, y siempre de noche, cuando la luz no puede herir sus ojos delicados. No quiere que le vean los demás, pues sabe que no le entienden, y le temen. Cuando pasa bajo las ciudades tiene que cavar hondo, intentando evitar alcantarillas o sótanos. En ocasiones, sin querer, atraviesa una bóveda acorazada, donde encuentra perlas y diamantes y billetes absurdos. Se queda un rato jugando con aquello, imaginando vidas donde eso importa, y sigue cavando, no sea que le confundan con un ladrón.